El ayuno intermitente para perder peso, y tú cuerpo te dice: «¿Hasta cuando seguirás castigándome?

Si primero lo castigamos durante años, con una forma de comer en la que en muchas ocasiones perdemos el sentido, ingiriendo enormes cantidades de comidas y alcohol, como si fuese el último día de nuestra vida; luego, nuestro sentido común nos dice que tenemos que poner remedio a esa manera irracional de alimentarnos; y se nos ocurre, la mayoría de las veces hacerlo, precisamente, sin eso, sin sentido común. Y dejándonos llevar por la última corriente que aparece en la red, “caemos como moscas” en ese mundo de MERCADEO DIETÉTICO que tantos beneficios dejan a unos pocos en detrimento de los perjuicios que producen en otros muchos.

PERDER PESO CON AYUNOS NO TIENE BASE CIENTÍFICA

Lo dicen los expertos de la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria y en nuestro país, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. No sólo no son efectivas para controlar el peso a medio-largo plazo, sino que pueden generar problemas metabólicos y de salud en general.

CONSECUENCIAS PARA EL CUERPO

  • Conseguimos ALARMARLO, ya que éste necesita recibir energía de forma casi constante para realizar sus funciones vitales, con el plus que nosotros le imprimimos con las diversas actividades que realizamos. La consecuencia es una ralentización del metabolismo para no gastar; es decir, NO QUEMA.
  • Y no sólo no quema, sino que intenta acumular más energía. Y todos sabemos que la única forma de almacenarla es acumulándola en forma de GRASAS.
  • La pérdida de peso que se produce es a expensa de AGUA Y MÚSCULO, mientras la grasa se preserva; es decir, se defiende para necesidades de energía futuras.
  • La cetosis que se genera con el ayuno y la consiguiente acidosis conducen a: DESTRUCCIÓN DE PROTEÍNAS MUSCULARES para neutralizar la acidosis, DESHIDRATACIÓN, pérdida de CALCIO por la orina (predisposición a la osteoporosis) y de POTASIO (que puede originar arritmias cardiacas)
  • Pérdida de FUERZA física y mental.

UNA CONSECUENCIA AÚN MÁS GRAVE

Sobre todo en adolescentes y jóvenes puede significar la predisposición a desarrollar trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia nerviosa).

CONCLUSIÓN

No hagas experimentos nutricionales que vayan en contra de llevar unos hábitos correctos de alimentación y de actividad física, que con tiempo y tesón son los que nos harán mantener un peso adecuado y una salud excelente.

“Comer durante todo el día en platos de postre y hacer ejercicio físico regularmente”

Nutricionista Francisco Soler

VIAMAR, CLÍNICA DE MEDICINA Y CIRUGÍA ESTÉTICA