Toxina Botulímica

Toxina Botulínica

La toxina botulínica es una proteína natural purificada que relaja los músculos faciales.

Se inyecta en pequeñas dosis dónde existen arrugas de expresión, como el entrecejo, para conseguir la eliminación o atenuación de los mismos, y para prevenir la aparición de nuevas arrugas.

La toxina botulínica no es un material de relleno, por lo tanto no elimina las arrugas mediante el aporte de volumen, sino que actúa sobre los músculos de la cara relajándolos y disminuyendo el impacto de las contracciones en la piel. Actúa devolviendo la tersura y luminosidad al rostro, manteniendo una expresión facial natural.

Los efectos son siempre temporales y reversibles.

Es un tratamiento que se hace en consulta de forma ambulatoria en un corto tiempo (de 15 a 20 minutos) y una vez finalizado, se puede retomar la actividad diaria de forma normal, aunque se aconseja no tumbarse durante 6 horas, ni masajear la cara hasta el día siguiente.

Los efectos se empiezan a observar a partir del tercer día y de forma progresiva hasta los 15 días. Se recomienda un tratamiento cada 4 meses al principio y, a partir del segundo año, cada 6 meses.

Doctora: Mar Castillo. Colegiada n.º 13797. Clínica Viamar Sevilla.

Estacionalidad: Todo el año.